martes, 8 de julio de 2014

Cuando acaba la emoción empieza el profesionalismo

Lo anterior se lo escuché a Erick Gamio,  y se refiere a que no podemos estar creyendo que solo la motivación, el tener los ánimos arriba, tener en mente que sí se puede y el mantener una mente positiva generan resultados. Sin las acciones correctas, de nada sirve el tener la mente positiva y todo lo demás.

Never give up on the play.

 "Nunca te rindas en la jugada" es el título de este gif. La parte emocional del arquero le dijo que él tenía que seguir intentando hacer algo para salvar la portería, a pesar de  tener la opción de creer que ya no era posible. Y esa fue la razón por la que hizo algo, que fue correr hacia la portería, lo que le permitió estar en la posición correcta para poder hacer la salvada espectacular que ya viste.

 Por lo tanto, tu parte emocional, lo que te motiva y todo eso, tiene que llevarte a una acción. Y esta acción si bien es motivada por la parte emocional no puede ser guiada por ésta. La decisión que vayas a tomar tiene que ser por aquello que quieres,  pero tiene que ser pensado y de repente mejorado en el camino. Solo así lograrás llegar de una manera eficiente y eficaz a tu objetivo.

 Así que no está mal que consideres la parte motivacional sea importante, pero no hacer a la par acciones que soporten a éste, o acciones que sean apoyadas por la parte emocional, hacen que de nada sirva.

 La fe mueve montañas, pero solo cuando esa fe hace que hagas algo para mover esa montaña.